Una habitación violeta

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Una habitación violeta es un club de lectura feminista (¡Oh, santo dios! ¡Traigan antorchas y agua bendita!, que lo digo en broma pero hay que ver cómo está el Twitter…). Me apetecía mucho hacer algo de este tipo desde el famoso Our Shared Shelf de Emma Watson y he encontrado este proyecto tan chulo coordinado por Iris de asomo, Mi Rincón de Libros y Sueños entre Letras.

Obviamente los libros que leeremos serán de temática feminista y no me molestaré en explicar por vez un millón que feminista no significa querer quemar a los hombres en una hoguera. En el mes de julio leeremos El color púrpura de Alice Walker.

Si queréis apuntaros al club sólo tenéis que seguir a los tres blogs arriba citados, poner un banner en vuestro blog con el logo del club (aunque creo que no hace falta tener blog para unirse) y publicar un comentario en twitter con el hashtag #CLVioleta diciendo que participáis.

Tenéis toda la información, mucho mejor explicada, aquí.

 

 

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Está usted muerta, ¿y ahora qué?

cielo

 

Cuando leáis esto habré muerto. Y así, con cinco palabras, me convierto en leyenda. Porque a los muertos se nos respeta. Porque a los muertos no se nos lleva la contraria y se nos recuerda con cariño. Una vez me gritó y me tiró una copa de vino a la cara. Lástima no haber sabido entenderla, dirán, y lo cierto es que cuando le lancé la copa entendió a la perfección que lo que quería era mandarle a la mierda. Sigue leyendo “Está usted muerta, ¿y ahora qué?”

Crimen y castigo

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Emma paseaba nerviosa por el parque. Se entretenía mirando los distintos puestos de figuritas del belén, chucherías y chocolate caliente pero no dejaba de mirar de reojo la entrada por la que se suponía llegaría Ernesto en cualquier momento.

Tenía algo importante que decirle y creía que la noticia merecía un escenario como aquel, una feria que se repetía todos los años y que les permitiría volver a recordar aquel momento.

Es cierto que habría preferido decírselo en la intimidad de su piso, “perfecto para ti, para tu proceso creativo”, y decorarlo con guirnaldas y calcetines si no fuese porque a él la Navidad le parecía comercial y “otra manera de manipularnos”. Intentó convencerle de que el árbol y el acebo eran totalmente paganos pero, después de unos minutos de reflexión, Ernesto terció que debía dedicarse a escribir manteniendo intacto su “refugio de escritora”.

Sigue leyendo “Crimen y castigo”

Negocio familiar

 

casa encantada

 

No es que quiera presumir. No es eso. Soy un humilde padre de familia, pero quisiera que se me recordase como un visionario empresarial. Un hombre hecho a sí mismo. Un hombre que, arriesgándolo todo en plena crisis mundial, compró una casa semiderruida en medio de la nada y levantó un próspero negocio que ha alimentado a la familia Ruíz durante años.

Nosotros llamamos a la casa Villa Dolores en honor a mi difunta -y no por ello menos querida- suegra, pero el resto del mundo la conoce como La Casa del Terror. Y hemos trabajado mucho y muy duro para que siga siendo así. Sigue leyendo “Negocio familiar”